lunes, 18 de mayo de 2020

Quilt de la Cuarentena.

A máquina o a mano?

No pretende ser una discusión, cada uno quiltea como prefiere.  Ninguno es mejor que otro.

La verdad es que hace años que lo hago y siempre es a mano, por lo que tengo pendiente hacerlo a máquina alguna vez...  Bueno - pensé - ésta es la oportunidad de probar!  Stich on the ditch, todo derechito, pié de doble arrastre, me zambullo!

Me zambullí y me dí con la cabeza contra el fondo de la piscina!!  No es fácil, la tensión del hilo, el largo de la puntada, embocarle justo a la costura entre las telas...  en fin, cosí a lo largo de todas las costuras que había decidido y ahora voy contando el 3er día de descoser una por una!!!  Ya empecé a quiltearlo a mano, que es como me siento más cómoda.

Conclusión:  a máquina sigue pendiente!




sábado, 16 de mayo de 2020

Exótico.

Y hablando de ponernos al día, hace unos años atrás...  como seis, creo, mi hermana Susana (Tuti para nosotros) trajo de uno de sus múltiples viajes por trabajo a África, unas telas de puro algodón espectaculares, teñidas a mano, planchadas a palos, originalmente tejidas en Austria.


Se trataba de proveer los medios para hacer un mural(cito), sin condiciones, sólo hacer algo que me y le gustara...  


Me tranqué...  me encantaban las telas pero no me salía nada


Empecé un proyecto de convergencia y fallé, porque las telas son gruesas y las costuras quedaban imposibles de manejar...  frustración, postergación, más frustración y al final lo guardé para más adelante. 


Al final, salió otra cosa y nos gustó a las dos.  Es un tríptico irregular, que puede colgarse de cualquiera de los dos extremos, para variar.


Éste es el enlace para ver cómo las tiñen, estampan y planchan.  Es interesante ver cómo se hace todo el trabajo tan rudimentariamente...  aunque del tema contaminación y riesgos sanitarios, mejor no hablar.


https://www.youtube.com/watch?v=z_KWfCWo4jY






miércoles, 6 de mayo de 2020

Retomando...

Retomando el blog...  tan abandonado él...


Son casi incontables los años que han pasado desde la última publicación, pero aquí vamos de nuevo.
Ha habido una enorme cantidad de sucesos en estos años y no vale la pena enumerarlos, porque - por suerte - los malos no han terminado tan mal y los buenos son los que están a la vista:  estamos sanos, seguimos cosiendo, continuamos unidos por el gusto por la costura, no nos cansamos nunca, hasta planchamos!!!  No puede pedirse más.

Estos días de distanciamiento social voluntario y responsable nos ha puesto en posición de ver las cosas desde otro ángulo.  Hemos retomado el diálogo con nuestros hilos y telas, con uno mismo.  Hemos multiplicado las horas dedicadas a las redes sociales, reenganchado la charla con gente a la que hacía tiempo no veíamos, inventado cosas para entretenernos y entretener al prójimo, vuelto a entrar a la cocina!!

Entre tantas cosas, me plegué a la convocatoria de una quilter de fuste, amiga argentina, Cecilia Koppmann, que dio en llamarse Proyecto Quilt De La Cuarentena.

En lo personal, nunca había participado de un emprendimiento conjunto como ese y me tenté.  Resultó que la tentación alcanzó a más de 600 personas en un montón de países (creo que como 25, más o menos) y terminó siendo una experiencia divertida, variada, pintoresca y renovadora.

Aquí voy a compartir los bloques que hice yo y voy a poner el enlace al blog de Cecilia Koppmann para que puedan ver cada paso que fue dando el proyecto, las medidas de los cortes, algunas explicaciones, etc.  







































Así quedó el top...


Y éste es el envés del quilt.